La temática de inversión relacionada con el sector de defensa ha cobrado especial protagonismo en el ámbito de los fondos cotizados (ETF) temáticos. En 2021 y 2022, los flujos de inversión se dirigieron hacia los sectores relacionados con la tecnología y la energía limpia, pero ahora el destino principal son las exposiciones relacionadas con el sector de defensa.
No es ninguna sorpresa, dado el aumento de las tensiones geopolíticas que se ha registrado en los últimos años y la reacción de los gobiernos a ambos lados del Atlántico. Los flujos de inversión se aceleran a medida que Europa se va dando cuenta de que la ayuda estadounidense frente a amenazas potenciales ha dejado de estar garantizada y de que el viejo continente se ve obligado a desarrollar sus propios recursos de defensa.
Los gobiernos europeos, cuyo nivel de inversión en el sector ha sido insuficiente en las últimas décadas, se han comprometido ahora a aumentar su gasto en defensa en miles de millones de euros. Dichos compromisos se han visto respaldados por el Plan ReArmar Europa/Preparación 2030 anunciado en marzo, así como por otras iniciativas:

Se prevén inversiones por valor de 1,6 billones de euros en los próximos diez años, por lo que la nueva oportunidad de inversión a largo plazo resulta evidente. Los flujos de inversión en ETF han reflejado esta tendencia, que se inició en 2024, con entradas de capital de algo menos de 1.900 millones de euros en ETF de defensa, y que se ha acelerado en 2025. En lo que va de año, las entradas superan ya los 5.000 millones de euros.

Cómo invertir en esta tendencia
Una opción es hacerlo de forma pasiva a través de un ETF. A la hora de invertir en empresas europeas del sector de defensa que trabajan en el desarrollo de nuevas tecnologías destinadas a favorecer la adaptación a los continuos avances y amenazas, hemos optado por una estrategia que utiliza un índice personalizado creado y administrado por Bloomberg Intelligence.
El índice Bloomberg Europe Defense Select replica la evolución de las compañías europeas cotizadas del sector de defensa. Para seleccionar los componentes del índice, se recurre a la clasificación sectorial y se consideran todas las empresas incluidas en el sector aeroespacial y de defensa según el Sistema de Clasificación Industrial de Bloomberg (BICS, por sus siglas en inglés).
El índice también incorpora empresas que no forman parte de este sector, pero que presentan una gran exposición a la cadena de valor del sector de defensa, por lo que en él se incluyen compañías de otros cinco subsectores determinados por el sistema BICS.

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