En nuestro nuevo documento Perspectivas del mercado para el año 2022 en los mercados emergentes, Asia y China: recuperación de la estabilidad, Zhikai Chen, director de renta variable asiática y de mercados emergentes globales, y David Choa, director de renta variable de China continental, analizan los principales factores que influyen en la posible trayectoria de la renta variable emergente este año. La economía china ha entrado en una fase de desaceleración inducida por la política, mientras que en otros mercados emergentes la continua incertidumbre relacionada con el COVID, el endurecimiento de las condiciones monetarias a escala nacional e internacional y la moderación de las exportaciones provocan volatilidad de los mercados a corto plazo.
Optimismo en renta variable china a pesar de la volatilidad a corto plazo
Pekín ha endurecido sus políticas macroeconómicas para frenar el gasto en infraestructuras y bienes inmuebles. Además, ha impuesto un control normativo más estricto para solucionar ciertos problemas, como la desigualdad en los niveles de riqueza y la especulación de activos. Su principal objetivo es lograr la «prosperidad común».
Pensamos que la renta variable china va a ir recuperándose de forma gradual tras la rotación de estilos que registró el mercado el año pasado y el proceso de endurecimiento normativo. Parece poco probable que los problemas a corto plazo afecten a las tendencias de recuperación económica a más largo plazo; los datos demuestran que el ciclo normativo suele provocar inestabilidad a corto plazo, pero el rendimiento a medio y largo plazo de la renta variable está fundamentalmente impulsado por los factores de crecimiento estructural,
que, en nuestra opinión, se han mantenido prácticamente intactos (véase gráfico 1). Además, el gobierno aún cuenta con recursos fiscales y monetarios para poner en marcha ciertas medidas de estímulo, en caso de ser necesario.

No cabe duda de que también existen ciertos riesgos potenciales, como la incertidumbre en torno al COVID-19 y su impacto en el consumo, la posibilidad de un endurecimiento monetario brusco y repentino y una ralentización de la actividad superior a la prevista.
Sin embargo, pensamos que, dado que la estabilidad del crecimiento se convertirá en una prioridad para China en 2022, un entorno de política monetaria y fiscal más expansiva ofrece a los inversores nuevas oportunidades para encontrar compañías con sólidos fundamentales que podrían crecer a largo plazo y con unas valoraciones razonables.
Tres temas de inversión que se ajustan a las tendencias estructurales de China
Favorecemos la inversión en aquellas empresas con mayor crecimiento sostenible y con perfiles medioambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG) sólidos o en proceso de mejora.
Nos centramos en tres temas de inversión que se ajustan a las tendencias estructurales que vemos en el país:
- Tecnología e innovación
Las empresas beneficiarias de esta tendencia van más allá de los tradicionales facilitadores de software y hardware para incluir compañías que ofrecen verdadera innovación. La digitalización y modernización industrial ha ido cogiendo ritmo a medida que la economía avanza en la cadena de valor. En nuestra opinión, las compañías biotecnológicas, de ciencias biológicas, de transición energética y algunas empresas de la «vieja economía» que están inmersas en una transformación digital de sus operaciones ofrecen oportunidades a largo plazo.
- Mejora del consumo
Los consumidores chinos se proponen mejorar su estilo de vida, y los beneficiarios de esta tendencia trascienden a los sectores tradicionales de comercio minorista. Servicios como la sanidad y el ocio están aumentando su cuota de mercado. El aumento de las rentas familiares, el reducido nivel de deuda de los hogares y la mayor diversificación de los perfiles de consumo están permitiendo que cada vez sean más las empresas nacionales que se conviertan en multinacionales.
- Consolidación del sector
A medida que el ritmo de crecimiento de la economía china se va moderando, las empresas tienen que mirar más allá de los ingresos básicos y centrarse en las actividades de investigación y desarrollo, la productividad y los costes. Las empresas más dinámicas podrían ir diferenciándose cada vez más de la competencia e impulsar la consolidación tanto en la nueva como en la vieja economía.
Perspectivas de la renta variable asiática y de mercados emergentes: ciclo ascendente y desigual en un entorno de disparidades regionales
A medida que se va moderando el crecimiento económico y la Reserva Federal de Estados Unidos comienza a subir los tipos de interés, el ritmo de recuperación económica en 2022 variará entre las distintas economías emergentes en función de las políticas de tolerancia al COVID que adopte cada país.
Mientras lo más probable es que China mantenga su estrategia de cero tolerancia al COVID, otros países como Corea del Sur, Singapur, Australia y Japón comienzan a plantearse ya una estrategia de convivencia con el virus. El aumento de las tasas de vacunación debería permitir que las fuentes de crecimiento se amplíen desde las exportaciones a la demanda interna.
Vemos ciertas fuerzas estructurales positivas en los distintos mercados emergentes que podrían impulsar las oportunidades de inversión a largo plazo, siendo la digitalización uno de los principales temas de inversión.
Ante la reducción de la inflación de los precios de la energía y de los cuellos de botella de las cadenas de suministro, lo más probable es que la inflación se mantenga en niveles relativamente favorables. La mayoría de los mercados emergentes podrían iniciar ya en 2022 el ciclo de endurecimiento de su política monetaria.
Las balanzas fiscales y por cuenta corriente están hoy en mejor situación que durante el periodo de retirada de estímulos monetarios por parte de la Reserva Federal que se produjo en 2013 (véase gráfico 2).

La cuidadosa selección de títulos será crucial en 2022
Unas valoraciones moderadas, un reducido posicionamiento inversor y unos fundamentales positivos podrían ayudar a la renta variable asiática y de mercados emergentes a hacer frente a la volatilidad a corto plazo.
La selección de títulos resulta crucial. Favorecemos:
- Ciertas compañías tecnológicas
- Empresas innovadoras y disruptivas, especialmente las relacionadas con la esfera medioambiental
- Empresas que se beneficien del cambio de tendencia en el consumo
- Compañías con una situación financiera sólida
- Empresas relacionadas con las economías digitales de la India y la ASEAN (Asociación de Naciones de Asia Sudoriental)