Los inversores buscan diversificación y oportunidades de rentabilidad y crecimiento, y Europa parece cumplir los requisitos. El «viejo continente» se ha embarcado en un ambicioso plan de revitalización con el objetivo de obtener nuevas fuentes de crecimiento y desarrollar su autonomía.
En este nuevo episodio del podcast, Karen Azoulay, directora de activos reales, explica a Daniel Morris, estratega jefe de mercado, cómo encaja la inversión en infraestructuras con los esfuerzos de la Comisión Europea y los gobiernos para impulsar el gasto y la innovación.
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Talking Heads podcast con Karen Azoulay
Daniel Morris: Hola y bienvenidos al podcast Talking Heads de BNP Paribas Asset Management. En este episodio hablaremos sobre la inversión en infraestructuras. Soy Daniel Morris, estratega jefe de mercado, y hoy me acompaña Karen Azoulay, directora de activos reales. Bienvenida, Karen, y gracias por participar en el podcast de hoy.
Karen Azoulay: Gracias, Daniel. Es un placer para mí estar aquí.
DM: Son muchas las cosas que han cambiado desde la toma de posesión del presidente Donald Trump. En un primer momento, los inversores se inclinaban por el mercado estadounidense, ante la previsión de niveles elevados de crecimiento y la tendencia alcista de los mercados de renta variable. Pero las cosas no han salido exactamente como se esperaba. Ahora los inversores perciben las ventajas de invertir en otras regiones, especialmente en Europa. ¿Podrías comentarnos por qué Europa representa un mercado atractivo para las inversiones a largo plazo?
KA: Seguimos pensando que Europa es un mercado de inversión seguro y estable, sobre todo desde una perspectiva de largo plazo. En nuestra opinión, el optimismo actual está justificado, a pesar del anuncio de aranceles por parte del gobierno estadounidense y de la incertidumbre sobre el nivel final que acabarán alcanzando dicho aranceles.
El informe sobre el futuro de la competitividad europea que publicó el pasado mes de septiembre el expresidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, apunta a la necesidad de que Europa despierte. El mensaje es que la región debe reorientar su esfuerzo inversor hacia la innovación y la tecnología, algo que ya está comenzando a hacer. Debe invertir al menos 800.000 millones de euros al año, una cantidad realmente significativa, y aprovechar la oportunidad para acometer el proceso de descarbonización. La Unión Europea necesita contar con una estrategia industrial ambiciosa. Curiosamente, sobre la base del informe mencionado, la Comisión Europea ha lanzado este año un pacto por una industria limpia, que ofrece medidas concretas para convertir la descarbonización en un factor impulsor del crecimiento de las industrias europeas. Se han producido ciertos cambios en el ámbito del gasto público en Europa, como la aprobación del plan europeo de rearme o del plan alemán de inversión en infraestructuras por valor de 500.000 millones de euros. Todas estas medidas deberían tener un impacto positivo a largo plazo sobre el crecimiento y la inflación. Vemos que Europa está reaccionando con rapidez en lo que se refiere a la soberanía en materia de defensa, soberanía industrial y competitividad.
DM: Nos has hablado sobre las recomendaciones incluidas en el plan de Draghi y sobre todo lo que podría hacer Europa para aumentar su crecimiento en el futuro. ¿Puedes explicarnos por qué las infraestructuras representan una clase de activo interesante en el contexto macroeconómico actual?
KA: En nuestra opinión, el atractivo de las infraestructuras como clase de activo reside en sus características principales. Suele considerarse que los activos de infraestructuras no están correlacionados con los ciclos económicos, y así lo hemos podido comprobar durante crisis recientes como la pandemia o con el fuerte aumento de la inflación y de los tipos de interés. Estos activos ofrecen productos o servicios esenciales, como la electricidad, el transporte o el acceso a internet de alta velocidad. Suelen beneficiarse de elevadas barreras de entrada, o incluso de posiciones monolopolísticas, y contar con ingresos regularizados o contractuales, lo que ofrece a los inversores unos flujos de caja estables y predecibles.
Resulta especialmente interesante que los sectores de infraestructuras están muy presentes en el nuevo plan industrial europeo, como es el caso de la electricidad, la infraestructura digital y la tecnología y la movilidad limpias. Incluso las materias primas críticas constituyen una parte importante de los sectores de tecnología limpia, que son esenciales para la competitividad y la energía asequible, y permiten maximizar los recursos limitados de la Unión Europea y reducir la excesiva dependencia de proveedores de otras regiones. Así que, sí, las infraestructuras representan una clase de activo realmente interesante.
DM: Karen, nos has hablado sobre el contexto macroeconómico europeo. También asistimos a un entorno de volatilidad en el mercado, lo que podría llevar a los inversores a interesarse por otras áreas de inversión más allá de la renta variable cotizada.
KA: Estamos viendo que los inversores están retomando la búsqueda de rentabilidad. Observamos una mayor propensión al riesgo que hace un par de años, ya que es posible obtener una rentabilidad similar con menos riesgo y con resultados desde el primer día. En el otro extremo del espectro de riesgo, las estrategias oportunistas no se benefician de la protección frente a las caídas, que constituye una de las características clave de los activos de infraestructuras.
DM: ¿Cuáles crees que son los sectores más prometedores en este ámbito?
KA: El mercado es muy activo. Se ha producido una mejora en la actividad de fusiones y adquisiciones, con unas condiciones de mercado que favorecen a los compradores. También observamos que, ante la falta de liquidez en los mercados, los accionistas reciben con entusiasmo las nuevas entradas de capital, ya que necesitan refinanciar su crecimiento o su plan de gastos de capital. Por esa misma razón la deuda subordinada es una herramienta interesante para complementar este tipo de captación de capital.
En lo que se refiere a los sectores, los centros de datos y la descarbonización siguen siendo megatendencias que continuarán dominando la actividad este año. También tenemos las tendencias de electrificación. Se prevé que la demanda mundial de electricidad aumente en un 100% de aquí a 2050. La inteligencia artificial y los centros de datos impulsan esta necesidad adicional de electricidad. En Europa, esta energía ha de ser limpia, asequible y estar disponible de manera inmediata. Por eso la energía renovable es la solución más obvia. Estamos asistiendo a numerosos proyectos en este ámbito.
En el segmento de la transición energética, asistimos a un aumento creciente de la inversión en almacenamiento de baterías, sobre todo combinado con plantas solares, algo que tiene sentido, ya que contribuye a reducir la intermitencia de las energías renovables y a reducir la presión sobre la red eléctrica.
Se trata de una parte importante de la transición energética. La descarbonización del transporte también es una tendencia importante, con la electrificación del transporte ferroviario y la movilidad limpia. Por último, la economía circular es crucial para Europa, pero es probable que aún estemos en una fase demasiado inicial, ya que sigue existiendo riesgo tecnológico. El biogás, que puede formar parte de una economía circular, es una tendencia creciente, ya que resulta necesaria para garantizar el suministro en Europa.
El capital se dirige cada vez más a sectores que ofrecen crecimiento y desarrollo, pero también vemos transacciones relacionadas con la refinanciación de activos existentes, lo que supone un menor riesgo y sigue representando una gran parte de este prometedor mercado para las infraestructuras europeas.
DM: Me gustaría resumir lo que nos has contado hoy. Has señalado que, actualmente, Europa parece un destino de inversión estable y seguro. Nos has hablado sobre el aumento del gasto en infraestructuras que se prevé en toda la región. Entre las características principales de la clase de activo has destacado su falta de correlación con el ciclo económico, las elevadas barreras de entrada y un flujo de caja estable y predecible. Por último, entre los sectores que te resultan interesantes están la electrificación, la transición energética y la economía circular. Bueno, Karen, muchas gracias por acompañarme en el episodio de hoy.
KA: Muchas gracias, Daniel. Ha sido un placer.
DM: Pues así terminamos el episodio de Talking Heads de esta semana. Si desean más información sobre nuestros recursos de inversión en infraestructuras no duden en ponerse en contacto con BNP Paribas Asset Management o consultar nuestro sitio web. Han escuchado el podcast Talking Heads de BNP Paribas Asset Management conmigo, Daniel Morris, y Karen Azoulay, directora de activos reales.