La divergencia del crecimiento entre países está definiendo las oportunidades de inversión en 2025. La economía americana supera las previsiones, en parte gracias a una fuerte demanda interna, mientras que los cambios de política de la nueva administración podrían impulsar la inflación al alza. En contraste, el crecimiento en la eurozona sigue siendo débil, afectado por la baja confianza del consumidor, la desaceleración del sector manufacturero y el impacto persistente de los precios de la energía.
En este contexto, nuestro equipo de renta fija global presenta tres ideas de asignación para tres perfiles de riesgo con horizontes de inversión a corto y a largo plazo.