Existen argumentos de valoración a favor de las small caps europeas, japonesas y estadounidenses. Por distintas razones, también parecen observarse tendencias favorables en las economías de estas regiones. Además, la diversificación respalda también los argumentos de inversión.
Estados Unidos
En Estados Unidos, las small caps han obtenido peores resultados que las compañías de gran capitalización o large caps, algo que también ha ocurrido en la mayoría del resto de los mercados. Estos resultados inferiores de las small caps son el reflejo de la sólida rentabilidad que han registrado las grandes tecnológicas estadounidenses, al menos hasta hace poco. Sin embargo, si las comparamos con los segmentos no tecnológicos del mercado, los resultados registrados por las small caps estadounidenses han sido más favorables.
La economía estadounidense continúa en fase de crecimiento, por lo que estos buenos resultados podrían continuar. Si Donald Trump es reelegido como presidente de Estados Unidos, las perspectivas de un futuro aumento de los aranceles (y, por tanto, de incremento de la demanda de los bienes y servicios producidos en el país) podrían ofrecer un nuevo impulso a las empresas de pequeña capitalización.
Japón
Las small caps japonesas llevan veinte años superando a las large caps (una tasa anual de crecimiento compuesto del 9% para las empresas de pequeña capitalización frente al 7% de las de gran capitalización). La transición desde la deflación a la inflación en el país debería favorecer el crecimiento de los ingresos de las empresas nacionales.
También se prevé que la inflación impulse el consumo, ya que las familias japonesas han dejado de tener un incentivo para retrasar sus compras ante la expectativa de una bajada de precios en el futuro. Además, se ha acelerado el crecimiento de los salarios, lo que aumenta la capacidad adquisitiva de los consumidores.
Europa
Las small caps europeas también han superado a las large caps (10% frente a 7%), en mayor medida que en ningún otro de los grandes mercados. La recuperación económica de la región, respaldada por los recortes de tipos de interés, también apunta a nuevas ganancias. Las small caps europeas podrían verse favorecidas por la posible aprobación de nuevos aranceles en Estados Unidos, ya que dichos aranceles tendrían un impacto comparativamente reducido en la región. El crecimiento salarial es sólido y la confianza del consumidor está aumentando.
Las valoraciones de las small caps europeas y japonesas resultan atractivas. Los ratios proyectados de precio-beneficios están por debajo de la media: 8 veces en el caso de Europa y 14 veces en Japón, frente al ratio de 25 veces de las empresas que conforman el índice Russell de Estados Unidos.


