A pesar de la mejora de las perspectivas económicas de la región de medio a largo plazo, la renta variable europea ha caído con fuerza en las últimas semanas, en respuesta a los nuevos aranceles estadounidenses. Creemos que el desajuste entre los fundamentales y las valoraciones ofrece una vía de acceso atractiva.
Los ETF de renta variable europea pueden ser una solución eficiente y rentable para lograr exposición al mercado en general.
A principios de 2024, muchos inversores, que probablemente mantenían una exposición reducida a la región ante el optimismo que generaba la renta variable estadounidense, habían descartado el mercado europeo. Ahora que parece que el llamado «excepcionalismo estadounidense» ya ha quedado atrás, los inversores vuelven a prestar atención a los nuevos mercados (aunque más bien deberíamos llamarlos «viejos mercados»). Aunque sigue habiendo ciertas dificultades, vemos también una serie de factores que podrían favorecer a la renta variable europea.
Los múltiplos de valoración resultan ahora más atractivos tras la fuerte e indiscriminada oleada de ventas que se ha registrado en abril. Además, los paquetes de medidas de estímulo aprobados por Alemania y la Unión Europea podrían impulsar el crecimiento económico. El respaldo del Banco Central Europeo (BCE) también podría ser de gran ayuda, especialmente para las empresas de menor tamaño. A continuación, analizamos con más detalle las perspectivas de la renta variable europea.
Valoraciones reducidas
En Estados Unidos, el mercado se había visto impulsado por las grandes tecnológicas conocidas como las «siete magníficas», con fuertes vínculos con la inteligencia artificial, así como por las empresas que podrían verse favorecidas por las políticas del nuevo gobierno de Trump, lo que situó las valoraciones en niveles muy elevados antes de la venta masiva de abril.
Por el contrario, Europa continúa cotizando con un atractivo descuento, aun cuando sus perspectivas económicas son hoy más favorables que las de Estados Unidos.
De hecho, la mayor solidez relativa de los datos económicos y de los beneficios empresariales, las expectativas de reducción de la inflación y la orientación expansiva de la política monetaria deberían favorecer este año al mercado europeo de renta variable.
El pesimismo de los inversores sobre las perspectivas de la economía europea parece ahora excesivo, ya que la región ha logrado contener la inflación subyacente y se prevé que los recortes de tipos impulsen el gasto de capital de las empresas y mejoren la confianza de los consumidores.

Los recortes de tipos deberían favorecer a la renta variable europea
El BCE espera que la inflación de la eurozona disminuya en el segundo trimestre del año, a medida que van intensificándose los factores desinflacionistas tras el anuncio de aranceles del pasado 2 de abril, durante el llamado «Día de la Liberación». Además, están debilitándose los efectos de las anteriores subidas de los precios de la energía y las presiones sobre los costes laborales.
Este contexto podría llevar al banco central a mantener los recortes de tipos de interés, lo que impulsaría el gasto de los consumidores y la inversión empresarial. De hecho, la tasa de ahorro de los hogares europeos se sitúa actualmente en el 15,3%, en torno al 3% por encima de su media. La reducción de dicha tasa de ahorro hacia su media histórica podría ofrecer un fuerte impulso al crecimiento del PIB.
En opinión de nuestro equipo macroeconómico, el BCE tiene más margen para seguir recortando los tipos de interés del que descuentan actualmente los mercados. Las bajadas de tipos de interés deberían favorecer a sectores con gran intensidad de capital, como el industrial, ya que las empresas se verían beneficiadas por la mejora de las condiciones financieras.
Posible mejora de la industria europea
El entorno de debilidad económica en Europa se debía fundamentalmente a la débil demanda industrial. El continente ha atravesado una larga recesión industrial. Sin embargo, el clima de confianza ha mejorado tras conocerse la aprobación de medidas de estímulo en Alemania. La política estadounidense de aranceles puede seguir siendo un obstáculo, pero ya hay indicios que apuntan a que la recesión industrial europea ha dejado atrás su fase más crítica.
La nueva capacidad exportadora debería favorecer la aparición de un exceso de oferta en el mercado europeo de gas natural licuado en los próximos años, lo que aliviaría la presión sobre los precios del gas natural y reduciría los costes para las empresas, especialmente para las industrias con gran consumo de energía, como los productores de fertilizantes y productos químicos, el acero y los fabricantes de neumáticos.
Por último, el posible fin de la guerra de Ucrania reforzaría la tendencia a la baja de los precios de la energía, así como la percepción de que la recesión industrial está llegando a su fin. Un posible alto el fuego entre Rusia y Ucrania se traduciría también en una reducción de las primas de riesgo para muchas empresas europeas.
Mejores perspectivas para las small caps europeas
La mejora de las condiciones de crédito ofrece perspectivas favorables a las empresas europeas de pequeña capitalización, que se han visto superadas por las compañías de mayor tamaño.
Históricamente, las empresas de pequeña y mediana capitalización han tendido a registrar buenos resultados en periodos de recortes de tipos de interés, ya que este tipo de empresas dependen en mayor medida de los préstamos bancarios que de los mercados de crédito para obtener capital. Por lo tanto, unos tipos de interés más bajos podrían ofrecer nuevas y más interesantes oportunidades de inversión a estas empresas, que verían mejoradas sus perspectivas a largo plazo. Además, la reducción de los gastos por intereses podría impulsar los beneficios a corto plazo.
La mejora de las condiciones de crédito también podría impulsar la actividad de fusiones y adquisiciones, lo que favorecería al mercado europeo de pequeña capitalización.
ETF, una exposición eficiente al mercado europeo de renta variable
Tras haber entrado con fuerza en 2025, las valoraciones de la renta variable europea se vieron afectadas por la venta indiscriminada que registraron los mercados tras el anuncio de aranceles estadounidenses a la importación a principios de abril.
Sin embargo, los fundamentales subyacentes parecen sólidos, y seguimos confiando en las perspectivas a medio y largo plazo de la región.
En nuestra opinión, el actual desajuste del mercado ofrece una vía de acceso atractiva, sobre todo en ETF de renta variable europea, que pueden ofrecer soluciones rápidas y rentables a los inversores que buscan una exposición amplia y diversificada.