Después de haber registrado un rendimiento próximo o incluso inferior a cero durante años, la renta fija vuelve a recuperar su atractivo. Eso no quiere decir que una estrategia de renta fija tradicional vaya a pasar a ofrecer una rentabilidad positiva a partir de ahora. Sin embargo, pensamos que la asignación a una estrategia de renta fija de rentabilidad absoluta puede ser una buena manera de diversificar una cartera de renta fija y de maximizar su rentabilidad ajustada al riesgo.
¿Qué es una estrategia de renta fija de rentabilidad absoluta?
El objetivo de las estrategias tradicionales long-only, gestionadas en relación con un índice de referencia que refleja la composición de un segmento del mercado de renta fija, suele ser el de replicar o superar la evolución de dicho índice. Tienden a subir o a bajar en función de la evolución de los tipos de interés y del mercado de renta fija en general. Así, si los tipos suben, lo más probable es que estas estrategias pierdan valor, a veces de manera significativa, ya que imitan el comportamiento del índice.
Por el contrario, las estrategias de rentabilidad absoluta se gestionan en relación con un índice de efectivo. Pueden invertir en el mercado en general sin restricciones, con el objetivo de generar una rentabilidad positiva independientemente de lo que esté ocurriendo en el mercado y, por lo tanto, sin que influya el hecho de que los tipos de interés suban o bajen o de que los diferenciales de la deuda corporativa aumenten o disminuyan, por ejemplo.
Los gestores de este tipo de estrategias tienen más flexibilidad que aquellos que gestionan fondos long-only, ya que pueden recurrir a una amplia gama de instrumentos financieros: deuda pública y corporativa de mercados desarrollados, deuda de mercados emergentes, títulos estructurados, como los bonos de titulización hipotecaria emitidos por organismos gubernamentales estadounidenses, y divisas.
Una estrategia de renta fija de rentabilidad absoluta, por tanto, no cuenta con una asignación estructural a renta fija a través de un índice de referencia, por lo que tampoco presenta asignación estructural al riesgo de tipos de interés. El posicionamiento neutral de este tipo de estrategias suele estar en un riesgo de duración cero, y el gestor puede optar por sobreponderar o infraponderar la duración según considere oportuno.
La ausencia de restricciones le permite adoptar posiciones cortas o largas mediante derivados, lo que significa que podrá beneficiarse de las tendencias alcistas y bajistas de los mercados y protegerse frente al riesgo de caídas.
Razones para invertir en una estrategia de renta fija de rentabilidad absoluta
En nuestra opinión, las estrategias de renta fija de rentabilidad absoluta ofrecen a los inversores un perfil de riesgo-rentabilidad más atractivo que el de otros activos de renta fija a largo plazo. Su objetivo suele ser obtener una rentabilidad de entre el 2% y el 3% sobre el efectivo en un escenario de volatilidad de entre el 2% y el 5%.
En lugar de optar por una estrategia que invierta solo en, por ejemplo, títulos de deuda pública o corporativa, las estrategias de renta fija de rentabilidad absoluta permiten a los inversores obtener exposición a flujos de rentas procedentes de varios segmentos de renta fija a través de un único vehículo.
Por ejemplo, los bonos de titulización hipotecaria (MBS) emitidos por organismos gubernamentales estadounidenses conforman un sector de renta fija global que ofrece a los inversores posibles fuentes de rentabilidad que no se correlacionan con las que ofrecen otros sectores de renta fija. El riesgo principal al que se enfrenta la clase de activo no es el riesgo de crédito, ya que se benefician del respaldo implícito que le proporcionan los títulos del Tesoro estadounidense, sino la volatilidad a través del riesgo de pago anticipado.
Los bonos de titulización hipotecaria (MBS) emitidos por organismos gubernamentales estadounidenses constituyen un componente importante del universo de renta fija global: representan en torno al 12% del mercado de deuda global y aproximadamente el 23% del mercado de bonos estadounidenses (fuente: Bloomberg, junio de 2025). El gran volumen del mercado favorece la liquidez.
Tal y como muestra el gráfico 1, el cupón actual de los bonos de titulización hipotecaria emitidos por organismos gubernamentales estadounidenses ofrece un rendimiento superior al del crédito estadounidense de grado de inversión con un riesgo de crédito inferior. Para un gestor de rentabilidad absoluta, ello puede ofrecer la posibilidad de orientar la asignación a los sectores del mercado de renta fija que ofrecen a los inversores una compensación adecuada por el riesgo asumido.

La posibilidad de colaborar con equipos especializados en los distintos sectores de los mercados globales de renta fija permite que los gestores de rentabilidad absoluta puedan disponer de una amplia gama de herramientas. Ello hace que la rentabilidad de estas estrategias no suela estar correlacionada con la de las estrategias tradicionales de renta fija, lo que las convierte en una buena herramienta de diversificación de la cartera de inversión, característica que resulta especialmente atractiva en un momento en el que no podemos descartar los riesgos de aumento de la inflación y en el que la preservación del capital es importante.
¿Por qué ahora?
En los últimos años, hemos asistido a un repunte de la inflación, a rápidas subidas de tipos de interés por parte de los bancos centrales y a un aumento de la incertidumbre económica. Muchos inversores se sorprendieron cuando sus inversiones de renta fija, que se suponía que eran la parte «segura» de sus carteras, sufrieron pérdidas importantes. Las subidas de tipos de interés provocaron una fuerte caída de los precios de los bonos, sobre todo en el segmento de deuda pública y corporativa a largo plazo.
Muchos bancos centrales han comenzado a recortar los tipos de interés, lo que podría favorecer las estrategias tradicionales de renta fija, pero aún no está claro cómo va a evolucionar la situación:
- A corto plazo, la inflación ha mostrado su persistencia en muchos países. Los aranceles estadounidenses a la importación podrían volver a provocar fuertes subidas de precios, lo que afectaría a las decisiones en materia de tipos de interés de los bancos centrales.
- A más largo plazo, la desglobalización y los elevados niveles de deuda pública podrían dar lugar a una inflación más alta de la que venimos observando en los últimos veinte años. Por ejemplo, si Estados Unidos tuviera dificultades para realizar los ajustes fiscales que necesita para financiar su deuda, podrían surgir problemas importantes y recurrentes que se traducirían en subidas de tipos de interés, aumento de la inflación e inestabilidad financiera.
- Las perspectivas de crecimiento económico se han deteriorado, lo que podría dar lugar a un aumento de las tasas de impago en deuda corporativa y a un incremento de la tensión en los mercados.
- Las tensiones geopolíticas son elevadas y aún no está claro cómo afectarán a los mercados de renta fija.
En un contexto tan impredecible como el actual, la flexibilidad que ofrecen las estrategias de renta fija de rentabilidad absoluta puede resultar especialmente favorable. Los gestores pueden adoptar un posicionamiento defensivo cuando el entorno se complique o aumentar con rapidez el nivel de riesgo cuando identifiquen oportunidades interesantes.
Un componente vital de la cartera
En nuestra opinión, la inversión en una estrategia de rentabilidad absoluta permite a los inversores añadir un nivel adicional de solidez y capacidad de adaptación a la cartera que funciona como complemento a la asignación tradicional en renta fija long-only.
En el contexto económico actual, marcado por la incertidumbre en torno a la trayectoria de tipos de interés, inflación y geopolítica, la inversión en una estrategia de renta fija dinámica y defensiva podría contribuir a proteger el capital de los inversores, ofreciendo al mismo tiempo una rentabilidad estable y atractiva.
Así, pensamos que la renta fija de rentabilidad absoluta debería ser un componente principal de la asignación total de activos de renta fija.