Los mercados estadounidenses de renta variable han subido como la espuma durante el último mes gracias a los alentadores datos de inflación en el país y las expectativas de recortes de tipos por parte de la Reserva Federal. En Europa, por el contrario, la inflación se mantiene en niveles elevados y la recuperación económica es más débil, lo que ha hecho que los resultados en la región no hayan sido tan favorables. China también se enfrenta a ciertas dificultades.
Aquí puedes escuchar el artículo
Las empresas de crecimiento estadounidenses subieron con fuerza en el mes de junio, cuando se conoció que la inflación subyacente registrada en mayo en Estados Unidos se había situado en el 2% (tasa anualizada intermensual), en claro contraste con la tasa del 3,5%-4,5% que se registraba a principios de año.
Ha sido una caída tan inesperada que lo más prudente parecía esperar para comprobar si la inflación se mantenía en este nivel o volvía a subir. Se necesitaba una confirmación antes de concluir que habíamos dejado atrás los problemas de inflación.
La última sorpresa para los mercados de renta variable estadounidense fue que la cifra de junio fue incluso inferior a la de mayo, situándose en el 0,8% (ver el gráfico 1). Si analizamos los detalles, vemos que la inflación de los bienes fue negativa, al igual que la inflación de los servicios, excluida la vivienda. Incluso la tasa de inflación de la vivienda fue menos de la mitad de la que se registraba a principios de año.

Las empresas de crecimiento volvieron a subir al conocerse la noticia, y las posibilidades de que la Reserva Federal recorte los tipos de interés en septiembre también aumentaron.
Sin embargo, el entusiasmo de los inversores disminuyó ligeramente ante el inicio de la última temporada de presentación de resultados de las empresas estadounidenses y los primeros informes de los grandes bancos. Algunos resultados mostraron una disminución de los ingresos netos, lo que supuso una decepción para el mercado.
No obstante, el resto de las empresas presentan unas perspectivas favorables y pensamos que los resultados trimestrales podrían volver a superar las expectativas.
Europa continúa luchando contra la inflación
Frente a la ralentización de la inflación que se registra en Estados Unidos, la eurozona continúa enfrentándose a una inflación elevada. En términos intermensuales, la inflación subyacente se ha situado en torno al 4% en los últimos tres meses, lo que ha provocado un aumento de la tasa interanual (ver el gráfico 1). La posibilidad de que el Banco Central Europeo (BCE) siga recortando los tipos de interés dependerá de si esta tendencia continúa.
El BCE se enfrenta también a otro problema. Aunque se mantiene la recuperación económica en la región, lo cierto es que la tendencia está perdiendo impulso.
El componente del sector servicios de los índices de gestión de compras de las principales economías se situó en junio por encima de 50, lo que indica que se encuentra en territorio de expansión, pero el nivel fue inferior al registrado en mayo. Por su parte, el componente correspondiente al sector manufacturero mostró una debilidad mucho mayor. Los índices de tres de cada cuatro países se situaron por debajo de 50, lo que los sitúa en terreno de contracción. En la mayoría de los países de la región, los índices registraron niveles inferiores a los de mayo (ver el gráfico 2).

Los resultados de los mercados de renta variable europea reflejaron este pesimismo: el índice MSCI Europe subió solo un 1% desde finales de mayo hasta el 12 de julio (rentabilidad total en divisa local), frente a la ganancia del 7% del índice S&P 500.
China busca nuevas fuentes de crecimiento
China también se enfrenta a dificultades. Según los últimos datos, la economía crece en términos reales a un ritmo de solo el 2,8% intertrimestral a una tasa anual con ajuste estacional (ver el gráfico 3), muy por debajo del objetivo del 5% fijado para este año.

El crecimiento procede más de las exportaciones que de la demanda nacional. Las cifras de ventas minoristas han resultado decepcionantes, los problemas del mercado inmobiliario continúan afectando a la inversión y el «impulso de crédito» ha sido negativo durante dos trimestres consecutivos.
Está por ver si las exportaciones pueden continuar impulsando el crecimiento al mismo ritmo al que lo hacen actualmente. Están surgiendo nuevas barreras comerciales, no solo en Estados Unidos, sino también en Europa y en algunos mercados emergentes, por lo que China se verá obligada a encontrar otras fuentes de crecimiento.
Ante la celebración del tercer pleno del Partido Comunista, los inversores confían en que los responsables políticos aprueben nuevas medidas de estímulo.
En nuestra opinión, es probable que estas medidas no sean tan contundentes como cabría esperar para que las tasas de crecimiento del PIB de China vuelvan a situarse en los niveles previos a la pandemia.