Los índices de gestión de compras más recientes muestran que la ralentización de la economía mundial podría estar cobrando impulso. Aunque el PIB estadounidense correspondiente al primer trimestre de 2025 apunta a una sólida inversión empresarial, la demanda de los consumidores se ha debilitado.
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En un escenario de aranceles a la importación impuestos por el gobierno de Donald Trump y de contramedidas por parte de los socios comerciales de Estados Unidos, era inevitable que la actividad económica comenzara a ralentizarse en todo el mundo. Como se ha señalado, un arancel no es más que un impuesto sobre el consumo, por lo que se traduciría en una reducción natural de la demanda de las empresas y las familias.
El índice adelantado de gestión de compras del mes de abril es el primer indicador que refleja el impacto de los aranceles. Tal y como se esperaba, el índice apunta a una ralentización de la actividad manufacturera en Europa, aunque la caída no ha sido excesivamente acusada. El nivel absoluto de los índices de Alemania y Francia se sitúa en torno a 48 puntos; es decir, los índices están en territorio de contracción, pero siguen por encima de los niveles que hemos visto durante la mayor parte de los últimos doce meses. En Estados Unidos, la actividad manufacturera aumentó durante el periodo (véase el gráfico 1).
Gráfico 1: Caída de los índices de gestión de compras (PMI)
Información a 1 de mayo de 2025. Fuente: FactSet, BNP Paribas Asset Management.
Más preocupantes resultan los datos que apuntan a una fuerte caída de la actividad en el sector servicios. Habría sido de esperar que los aranceles afectaran a la actividad manufacturera, con cierta repercusión en los servicios. La caída en la actividad del sector servicios demuestra que ni Estados Unidos ni Europa están en una posición especialmente favorable para hacer frente al impacto de los aranceles.
PIB estadounidense: resultados dispares
El llamado «Día de la Liberación» fue el 2 de abril, por lo que podría pensarse que los datos del PIB estadounidense correspondientes al primer trimestre no ofrecen mucha información sobre los efectos de los aranceles. Sin embargo, las empresas sabían que los aranceles iban a aumentar (aunque no en qué medida) y la importación aumentó en previsión de dicho aumento, lo que se tradujo en una contribución negativa de la exportaciones netas al crecimiento del PIB, contrarrestada en parte por el aumento de las existencias (véase el gráfico 2). La contribución de las existencias al PIB aún podría revisarse al alza.
Más importantes que la exportación neta y la evolución de los niveles de existencias son los dos indicadores de la demanda subyacente: los gastos en consumo personal y la inversión empresarial.
Aquí, los datos han sido más dispares.
Tras contribuir en un 2,1% de media en todos los trimestres de 2024 al crecimiento del PIB, durante el primer trimestre de 2025 dicha contribución se redujo a la mitad.
Por un lado, el dato sorprende en la medida en que los consumidores podrían haber anticipado la llegada de los aranceles adelantando el gasto, al igual que las empresas aumentaron las importaciones.
Por otro, los inversores llevan varios trimestres anticipando una ralentización de la demanda de los consumidores, al agotarse el exceso de ahorro generado por las medidas de estímulo aprobadas durante la pandemia (el mítico «aterrizaje suave»).
Gráfico 2: Contribución al PIB real estadounidense en el primer trimestre de 2025
Información a 1 de mayo de 2025. Fuente: FactSet, BNP Paribas Asset Management.
La relativa debilidad del consumo se vio contrarrestada por el fuerte aumento de la inversión empresarial, que contribuyó en un 1,3% a la cifra final de PIB, marcando el nivel más alto de los últimos tres años y muy por encima de la contribución media a largo plazo, de solo el 0,5%.
El elemento que impulsó en mayor medida dicha contribución fue el correspondiente a los equipos de procesamiento de información (véase el gráfico 3). Aunque es posible que parte de dicho aumento se deba a que las empresas han acelerado sus compras para anticiparse a los aranceles, lo que refleja fundamentalmente es el notable aumento registrado en el gasto de capital de las empresas para apoyar la implantación de tecnologías de inteligencia artificial.
Gráfico 3: Contribución a la inversión empresarial estadounidense en el primer trimestre de 2025
Información a 1 de mayo de 2025. Fuente: FactSet, BNP Paribas Asset Management.
El mercado de renta variable continúa recuperándose
Aunque de manera bastante irregular, los mercados de renta variable han seguido recuperándose de las caídas registradas tras el Día de la Liberación. Las negociaciones comerciales y las exenciones arancelarias parciales han proporcionado un margen suficiente de buenas noticias para respaldar dicha recuperación. Solo la tercera parte de los índices nacionales han vuelto a situarse en los niveles previos al 2 de abril (véase el gráfico 4), principalmente en los mercados emergentes gracias a la depreciación de las divisas.
No obstante, el ligero aumento del optimismo podría desvanecerse si los acuerdos comerciales no llegan a materializarse o si las relaciones entre China y Estados Unidos siguen deteriorándose.
No cabe duda de que los aranceles van a reducir las ventas en Estados Unidos de las empresas no estadounidenses.
Lo más probable es que los ingresos de algunas compañías nacionales aumenten, ya que los consumidores tratarán de evitar los productos importados ante el incremento de los precios; pero los exportadores se verán también afectados, ya que los consumidores de los mercados extranjeros harán lo mismo. Los productores estadounidenses tendrán también que hacer frente a un aumento potencial del coste de los insumos importados hasta que puedan encontrar fuentes alternativas.
El impacto de los aranceles en las expectativas de beneficios empresariales ha sido notable, pero no excesivo. De media, la previsión de beneficios empresariales de los analistas para 2025 en todos los mercados ha caído un 2,1%, lo que sitúa aún en territorio positivo las expectativas interanuales de crecimiento de los beneficios (previsión del 8,3%).
Una mirada al futuro
La atención de los mercados se dirigirá ahora a la publicación de nuevos datos sobre los índices de gestión de compras de Europa y Estados Unidos, así como a los datos de empleo del mercado estadounidense. En el mercado laboral, se prevé un incremento de solo 125.000 empleos no agrícolas en abril, frente a los 209.000 del mes anterior.
Esta cifra estaría en consonancia con un escenario de «aterrizaje suave», ya que parece poco probable que los aranceles hayan afectado ya al empleo. Tendremos que esperar para ver si las empresas aumentan la contratación para satisfacer el aumento de la demanda interna.


