Las perspectivas son muy positivas para el BNP Paribas Disruptive Technology de cara a 2025. Creemos firmemente que se van a mantener las temáticas relacionadas con la transformación digital, entre las que se incluyen la inteligencia artificial, la computación en la nube y tecnologías fundacionales como la ciberseguridad y los semiconductores. El gasto en tecnología sigue siendo una prioridad para las empresas y pensamos que va a ir aumentando año tras año.
El contexto de demanda es positivo desde la perspectiva de la valoración. Las valoraciones son bastante dispares, pero nuestra labor de análisis de enfoque bottom-up nos permite identificar oportunidades en empresas concretas. En general, somos optimistas con respecto a las perspectivas para este año.
La inteligencia artificial ha sido una temática de inversión clave. ¿Lo seguirá siendo?
La inteligencia artificial ha sido una temática de inversión clave para el BNP Paribas Disruptive Technology y pensamos que seguirá siéndolo en 2025. Los grandes modelos lingüísticos continúan avanzando con gran rapidez, lo que está favoreciendo la aparición de nuevos recursos, desde el razonamiento avanzado a la generación de imágenes y vídeos. En 2024, las empresas evaluaron la eficacia de la inteligencia artificial, y pensamos que en 2025 se irá generalizando la adopción de la tecnología.
También pensamos que las grandes tecnológicas estadounidenses se han embarcado en una carrera por la inteligencia artificial. En 2024 sus gastos de capital superaron los 150.000 millones de dólares, y pensamos que la cifra podría seguir creciendo en 2025, lo que debería favorecer a toda la cadena de suministro tecnológica.
¿Qué otras áreas os interesan, además de la inteligencia artificial?
Más allá de la inteligencia artificial, nos interesan otras áreas de transformación digital, como la computación en la nube, la automatización, el internet de las cosas, las tecnologías fundacionales y tecnologías emergentes como los vehículos autónomos o el metaverso. Invertimos entre el 30% y el 40% de nuestros activos fuera del sector tecnológico. Pensamos que hay también buenas empresas en otros sectores, y por eso invertimos en áreas como el consumo, la industria, la salud y las finanzas.
¿A qué desafíos se enfrenta la temática de tecnología disruptiva?
Somos conscientes de los diversos riesgos y desafíos a los que se enfrenta la temática a medio y largo plazo. Las valoraciones son uno de ellos. Ahora mismo, nuestra labor de análisis de enfoque bottom-up nos permite identificar oportunidades en empresas concretas. Pero debemos tener cuidado de que las expectativas no acaben superando a la realidad. También estamos atentos al riesgo geopolítico. La inestabilidad global, especialmente en regiones con tecnología de semiconductores, podría ser un riesgo importante para la estrategia.
Por otro lado, el sector tecnológico es muy dinámico e innovador. Debemos tener cuidado e invertir en las empresas innovadoras que están generando la disrupción, y no en las que se ven afectadas por ella.
Además de la tecnología, ¿qué dos sectores ofrecen ventajas competitivas para empresas globales?
Hay varios sectores que están impulsando la disrupción en la economía mundial. Nos centramos en el sector tecnológico porque es donde encontramos la mayoría de las empresas innovadoras, especialmente en los sectores del software y los semiconductores. En lo que respecta al software, por ejemplo, los desarrolladores están utilizando la inteligencia artificial generativa para autocompletar códigos, lo que aumenta su productividad. Y las compañías de software están comenzando a integrar la inteligencia artificial en sus productos, para que les resulten más útiles a sus clientes. Fuera del sector tecnológico, vemos un gran nivel de innovación en el sector salud, donde las compañías comienzan a utilizar la inteligencia artificial en el proceso de descubrimiento de fármacos, así como en el sector industrial, donde las empresas aplican soluciones innovadoras de refrigeración a la construcción de centros de datos.
¿Por qué invertir en empresas disruptivas dentro y fuera del sector tecnológico?
La construcción de centros de datos es el área principal de desarrollo de la inteligencia artificial. Invertimos aproximadamente el 40% de nuestros activos bajo gestión en tecnologías fundacionales como los semiconductores y la energía alternativa. Los proveedores de servicios en la nube que impulsan la innovación en inteligencia artificial necesitan las mejores unidades de procesamiento gráfico, así como soluciones con bajo consumo de energía para sus centros de datos. También analizamos compañías industriales que participan en soluciones innovadoras, como las que fabrican sistemas de refrigeración o soluciones de refrigeración líquida para resolver los problemas que afectan a los centros de datos.
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Las rentabilidades obtenidas en el pasado no son garantía de rentabilidades actuales o futuras.
Todos los pareceres expresados en el presente documento son los del autor en la fecha de su publicación, se basan en la información disponible y podrían sufrir cambios sin previo aviso. Los equipos individuales de gestión podrían tener opiniones diferentes y tomar otras decisiones de inversión para distintos clientes. El presente documento no constituye una recomendación de inversión.
Las inversiones en fondos están sujetas a fluctuaciones del mercado y a los riesgos asociados a la inversión en acciones. El valor de las inversiones y de las rentas que generan podría tanto bajar como subir, y es posible que el inversor no recupere su desembolso inicial. No existen garantías de que el objetivo de rendimiento se materialice. Las rentabilidades obtenidas en el pasado no son garantía de rentabilidades futuras.
Es probable que la inversión en mercados emergentes o en sectores especializados o restringidos esté sujeta a una volatilidad superior a la media debido a un alto grado de concentración, a una mayor incertidumbre al haber menos información disponible, a una liquidez más baja o a una mayor sensibilidad a cambios en las condiciones sociales, políticas, económicas y de mercado.
Riesgo de inversión en cuestiones medioambientales, sociales y de buen gobierno (ESG): La falta de definiciones y etiquetas comunes o estandarizadas que integren los criterios ESG y de sostenibilidad en el ámbito de la Unión Europea puede dar lugar a diferentes enfoques por parte de las gestoras a la hora de establecer objetivos en materia de ESG. Además, puede dificultar la tarea de comparar estrategias que integren dichos criterios ESG y de sostenibilidad, ya que la selección y las ponderaciones utilizadas para elegir las inversiones pueden estar basadas en indicadores con el mismo nombre, pero con significados subyacentes diferentes. A la hora de evaluar un título determinado sobre la base de los criterios ESG y de sostenibilidad, la Gestora de Inversiones puede también recurrir a fuentes de datos ofrecidas por proveedores externos de análisis ESG. Dada la naturaleza dinámica de las cuestiones ESG, es posible que estas fuentes de datos estén incompletas, sean imprecisas o no estén disponibles. La aplicación de normas de conducta empresarial responsables al proceso de inversión puede llevar a la exclusión de los títulos emitidos por determinados emisores. Por lo tanto, la rentabilidad (del Subfondo) puede ser en ocasiones mejor o peor que la rentabilidad de los fondos comparables que no aplican dichas normas.
Si desea una definición y descripción completas de los riesgos, consulte la última versión disponible del folleto informativo y del Documento de Datos Fundamentales (DFI o KID) del fondo.