Las soluciones innovadoras procedentes del sector privado serán importantes a la hora de abordar ciertos problemas como el envejecimiento de la población, ya que pueden contribuir a reducir la carga que soportan las arcas públicas. Los productos y servicios que ofrecen mejores resultados para la sociedad a un coste menor pueden verse favorecidos por los factores estructurales que impulsan la demanda a largo plazo e ir creciendo a lo largo de los distintos ciclos económicos.
En este artículo1, los gestores del BNP Paribas Aqua analizan tres ámbitos en los que es posible encontrar este tipo de oportunidades y señalan que la inteligencia artificial puede acelerar la transición hacia una economía sostenible.
- Creciente interés por el bienestar y la calidad de vida
La tecnología que permite a las personas cuidar mejor de sí mismas, desde los gimnasios a los fármacos sin receta, puede mejorar los resultados sanitarios y evitar la sobrecarga de los sistemas de salud. Se calcula que los productos de autocuidado y los servicios relacionados pueden evitar, al año, unos costes sanitarios por valor de 119.000 millones de dólares en todo el mundo y ofrecer una ganancia de productividad equivalente a 41.000 millones de días.
- Mejor acceso a la financiación
Especialmente en los mercados emergentes, el acceso a soluciones como préstamos y cuentas bancarias de manera sencilla puede eliminar ciertos obstáculos a las posibles oportunidades. Los seguros de vida pueden proteger a los trabajadores frente a circunstancias imprevistas y las soluciones para la jubilación pueden ayudarles a ahorrar para el futuro. El envejecimiento de la población y el crecimiento de la clase media en los mercados emergentes impulsan las soluciones innovadoras en el sector.
- Trayectorias profesionales más inclusivas
Las tecnologías digitales están favoreciendo unos servicios de contratación y formación personalizados y de alta calidad que conectan a las personas con las competencias y las funciones profesionales a las que aspiran. La existencia de soluciones asequibles para el cuidado de los hijos contribuye a salvar los obstáculos que se plantean a la hora de reincorporarse al trabajo.
La inteligencia artificial puede acelerar la transición hacia la sostenibilidad
Los avances tecnológicos están generando unas eficiencias que podrían transformar sectores completos y formas de trabajar; e incluso, posiblemente, nuestra forma de vivir. Será necesario establecer una cierta normativa para gestionar los posibles riesgos, pero debemos aprovechar las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial para abordar los problemas sociales y medioambientales.
Nos interesa especialmente el potencial de la inteligencia artificial para aportar soluciones nuevas y mejoradas a problemas importantes. En lo que respecta a las soluciones medioambientales, vemos oportunidad de avances en tres ámbitos:
- La inteligencia artificial se ha utilizado para acelerar y mejorar el desarrollo de las tecnologías medioambientales. Por ejemplo, un importante fabricante de turbinas eólicas está utilizando un sistema basado en inteligencia artificial para mejorar el diseño de los parques eólicos y maximizar la generación de electricidad limpia. La capacidad para predecir las estructuras de nuevos materiales puede impulsar la innovación en áreas como las de las baterías y los semiconductores.
- La inteligencia artificial se está utilizando para optimizar la eficiencia de sectores que hacen un uso intensivo de energía, como el de la construcción y el del transporte, lo que reduce las emisiones de gases de efecto invernadero. Las redes de sensores conectados ya contribuyen a ajustar los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado y la iluminación de los edificios. Los modelos de inteligencia artificial pueden predecir el uso de la energía y reducir el consumo excesivo.
- Estos modelos han superado la capacidad de los superordenadores para predecir el tiempo de forma precisa, lo que puede ayudar a la producción agrícola y, en casos extremos, salvar vidas.
A partir de ahí, la inteligencia artificial puede contribuir a anticipar mejor los efectos físicos del cambio climático y, por tanto, a tomar mejores decisiones sobre las inversiones relacionadas con la adaptación a dicho cambio.
La inteligencia artificial como solución
La inteligencia artificial ya se está utilizando para mejorar la precisión de los diagnósticos de cáncer y predecir distintas formas de la enfermedad mediante muestras y datos genéticos. Por ejemplo, un algoritmo que analiza imágenes de tejidos y cambios genéticos ha alcanzado una tasa de precisión del 97% en el diagnóstico del cáncer de pulmón, frente al 83% de los principales métodos computacionales que existían hasta ahora.
Las farmacéuticas están aprovechando la inteligencia artificial para acelerar el proceso de desarrollo de medicamentos, ya que una mayor precisión en la simulación y la identificación de pacientes permitiría conocer con mayor rapidez el éxito o el fracaso de los ensayos clínicos.
Por otra parte, la inteligencia artificial ya está demostrando su capacidad para mejorar la productividad en el trabajo. La herramienta de un importante fabricante de software permite automatizar tareas como la redacción de correos electrónicos y la creación de presentaciones, así como acelerar otras como la labor de investigación y la redacción.
Retos y consecuencias medioambientales
Los riesgos provocados por la desinformación y los vídeos manipulados son reales. Los productos de inteligencia artificial pueden incorporar muchas fuentes de sesgos y discriminación y distorsionar la información, con consecuencias en el mundo real.
La posibilidad de que la inteligencia artificial acabe provocando despidos masivos también tiene cierta credibilidad: a diferencia de las revoluciones tecnológicas previas, la inteligencia artificial puede desplazar a los trabajadores que realizan tareas manuales con un uso intensivo de mano de obra.
Las consecuencias medioambientales de la revolución de la inteligencia artificial, derivadas del gran consumo de energía que necesitan las labores de computación compleja, resultan más manejables. En 2021, el funcionamiento y la refrigeración de los servidores y otros dispositivos utilizados en los centros de datos consumieron entre el 0,9% y el 1,3% de la electricidad mundial.
El uso de energía aumentará con las prestaciones y la complejidad de los modelos de inteligencia artificial, pero las soluciones de eficiencia energética, desde la mejora en el diseño de los chips a la gestión de sistemas, deberían mantener a raya las necesidades energéticas y, por tanto, el nivel de emisiones. De hecho, se están utilizando modelos de inteligencia artificial para optimizar la gestión de energía en los centros de datos.
[1] Este artículo es un extracto del documento Outlook 2024 – Why prospects for a more sustainable economy remain undimmed.
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