En 2024 se emitieron bonos sostenibles por valor de 1 billón de dólares, la mayoría de ellos bonos verdes. En opinión de Malika Takhtayeva y Xuan Sheng Ou Yong, aunque las necesidades de financiación sostenible siguen siendo elevadas en todo el mundo, es probable que en 2025 el sector se enfrente a ciertas dificultades, pero también a ciertos factores favorables, lo que podría mantener la emisión total en un nivel similar al alcanzado en 2024.
Así, asistimos a un mayor control del blanqueo ecológico y a ciertos cambios en las normas del mercado, en un contexto político y normativo fragmentado con un retroceso en las políticas climáticas y un panorama político en evolución.
Moody’s Ratings prevé una emisión de bonos verdes en 2025 por valor de 620.000 millones de dólares, 150.000 millones en bonos sociales, 175.000 millones en bonos de sostenibilidad, 20.000 millones en bonos de transición y 35.000 millones en bonos vinculados a la sostenibilidad. La entidad añade que 2025 será el quinto año consecutivo en el que el total de las emisiones se situará en torno al billón de dólares, «en consonancia con un mercado cada vez más maduro y consolidado».
Otros analistas consideran que la proporción de bonos sostenibles emitidos en los mercados emergentes podría caer al 20% del total, frente al 27% de 2024. Durante el primer trimestre, el volumen de emisión ha caído un 29% en términos interanuales y se ha situado en 43.000 millones de dólares. Esta reducción refleja la disminución del volumen que ha registrado el mercado total en comparación con el primer trimestre de 2024.
Asia Pacífico mantiene su compromiso con la emisión de bonos sostenibles
Cabe señalar que, en la región de Asia Pacífico, una notable proporción de los bonos con sello ESG suele proceder de emisores soberanos e instituciones financieras. En nuestra opinión, la región mantiene su compromiso con la emisión de este tipo de bonos a pesar del actual panorama político. En América Latina también se mantiene el interés, sobre todo por parte de las empresas y los gobiernos soberanos. Durante el primer trimestre, la emisión de bonos con sello ESG se ha mantenido estable en la región de Oriente Próximo y África.
Entre las dificultades a las que se enfrentan los emisores de los mercados emergentes, los analistas citan la falta de una definición estandarizada de la financiación de la transición, la necesidad de criterios de sostenibilidad que se adapten al contexto local, los problemas de calidad y disponibilidad de los datos y las limitaciones de recursos y capacidad técnica.
Según nuestro equipo de bonos sostenibles, la ralentización de la emisión en los mercados emergentes resulta más evidente en los bonos denominados en divisa extranjera (dólares y euros) que en las emisiones en divisa local, lo que se debe, principalmente, al encarecimiento de las divisas extranjeras.
Los bonos sostenibles seguirán atrayendo a los inversores interesados en las cuestiones ESG
En lo que respecta al mercado mundial de bonos sostenibles, el equipo prevé una refinanciación a gran escala en 2025. Una de las razones tiene que ver con que este año se cumplen diez años de la ratificación del Acuerdo de París. La firma del acuerdo provocó una gran oleada de emisiones de bonos verdes, que tendrán que ser refinanciados a medida que se vaya acercando su fecha de vencimiento.
El equipo se muestra optimista con respecto a las perspectivas del mercado de bonos sostenibles y prevé que seguirá creciendo. Uno de los factores que podría favorecer dicho crecimiento es el cambio que se está produciendo en el enfoque de las empresas en lo que se refiere a la adaptación al cambio climático, ya que la mayor frecuencia de las catástrofes naturales podría acabar afectando a la capacidad de resistencia de las empresas.
En opinión del equipo, los bonos sostenibles van a continuar a atrayendo a los inversores interesados en las cuestiones ESG, permitiendo así que los emisores puedan acceder a más capital. La mejora de la normativa y la estandarización, así como las esperanzas en torno a la viabilidad de los objetivos sostenibles de los gobiernos y las empresas, también podrían favorecer el crecimiento de este mercado. Asimismo, se prevé que el nuevo Estándar Europeo de Bonos Verdes impulse el aumento de la emisión.
